Salud sexual

Disfunción sexual femenina

Tu vida íntima también es salud. Y de la salud se habla con tu médica — sin pena, sin juicios y con soluciones.

Contenido revisado por la Dra. Reyna Andreina García Lezama Actualizado: julio de 2026

Dolor con la penetración, resequedad que convierte el encuentro en molestia, sensibilidad que cambió después del parto o de la menopausia, deseo que se apagó sin permiso. Son motivos de consulta legítimos y frecuentes — y a la vez los que menos llegan al consultorio, porque cuesta encontrar con quién hablarlos. Esa es la primera barrera que quito: aquí se habla de sexualidad con naturalidad, de mujer a mujer, y nada de lo que cuentes me va a escandalizar.

Desde la uroginecología atiendo la parte física del problema, que es más protagonista de lo que se cree: la mucosa (atrofia y resequedad por baja hormonal), el piso pélvico (tensión que duele o laxitud que resta sensación), las cicatrices del parto y las secuelas de cirugías. Cuando el componente emocional o de pareja pesa, trabajamos en paralelo con psicología o terapia sexual — pero sin saltarnos el paso que a muchas mujeres nadie les ofreció: revisar y tratar el cuerpo.

Síntomas frecuentes

  • Dolor o ardor con la penetración o después de la intimidad
  • Resequedad vaginal, sobre todo desde la menopausia o la lactancia
  • Menos sensación o dificultad para llegar al orgasmo
  • Cambios íntimos después del parto o de una cirugía
  • Deseo disminuido que te preocupa o afecta tu relación

Causas y factores de riesgo

  • Atrofia genitourinaria: baja de estrógenos en menopausia y lactancia
  • Tensión del piso pélvico o dolor vulvar asociado
  • Cicatrices de episiotomía o desgarros del parto
  • Laxitud del soporte vaginal tras los partos
  • Medicamentos que afectan deseo y lubricación; factores de pareja

Cómo se diagnostica

  • Entrevista clínica en un espacio confidencial y sin prisa
  • Exploración de mucosa, piso pélvico y cicatrices — solo lo necesario y con tu consentimiento en cada paso
  • Identificación de componentes: mucoso, muscular, cicatricial, hormonal, emocional

Opciones de tratamiento

01

Restaurar la mucosa

Hidratantes regulares, lubricantes adecuados y estrógeno local a dosis bajas: la resequedad y el ardor de la atrofia responden de forma notable.

02

Piso pélvico: relajar o fortalecer según el caso

La fisioterapia trata el dolor por tensión y mejora tono y sensación cuando hay laxitud. La evaluación define cuál necesitas.

03

Tratamiento de cicatrices dolorosas

Las cicatrices del parto con puntos dolorosos tienen manejo específico — desde fisioterapia y tratamiento local hasta corrección quirúrgica en casos seleccionados.

04

Abordaje en equipo cuando hace falta

Psicología o terapia de pareja en paralelo, nunca como sustituto de revisar lo físico.

Preguntas frecuentes

Desde que me alivié, la intimidad ya no se siente igual. ¿Es normal?

Es frecuente y tiene explicación: cambios hormonales de la lactancia (resequedad), cicatrices y un piso pélvico que aún no se recupera. Casi todo es tratable, y la valoración posparto es el momento ideal para empezar. No tienes que esperar a que «se acomode solo».

Me da vergüenza consultar por esto, ¿de verdad es motivo de cita?

Absolutamente. La salud sexual es parte de la salud, y este es uno de los motivos de consulta más frecuentes en mi práctica — aunque cada paciente crea que es la única. La consulta es confidencial, respetuosa y a tu ritmo.

¿El estrógeno local para la resequedad interfiere con mi pareja?

No. Se aplica en esquemas que no interfieren con la vida íntima y no afecta a tu pareja. Es tratamiento local a dosis muy bajas, seguro para la gran mayoría de las mujeres.

Da el primer paso hacia tu tranquilidad

Una valoración a tiempo cambia el pronóstico. Agenda tu cita con la Dra. Reyna García y resuelve tus dudas con una especialista.

Llamar WhatsApp