Salud pélvica · Embarazo

Nueve meses de carga sobre un músculo del que nadie te habló

Contenido revisado por la Dra. Reyna Andreina García Lezama Actualizado: julio de 2026

Durante el embarazo tu piso pélvico sostiene, mes a mes, un peso creciente — y lo hace mientras las hormonas vuelven sus tejidos más laxos para preparar el parto. Es una doble exigencia que nadie te explica en la primera consulta prenatal, y que explica buena parte de las molestias que aparecen a partir del segundo trimestre.

La buena noticia es que el embarazo es el mejor momento para prevenir, no solo para aguantar. Entrenar el piso pélvico durante la gestación reduce el riesgo de tener escapes de orina al final del embarazo y en el posparto. Aquí te explico qué está pasando en tu cuerpo, qué es esperable, qué no lo es y qué conviene hacer en cada trimestre.

Qué le pasa a tu piso pélvico

Carga progresiva

El útero, el bebé y el líquido amniótico aumentan la presión sobre el soporte pélvico de forma sostenida durante meses.

Cambios hormonales

La relaxina y la progesterona vuelven los ligamentos y tejidos más laxos, lo que es útil para el parto pero reduce el soporte.

Vejiga comprimida

El crecimiento uterino reduce la capacidad funcional de la vejiga: orinar más veces al día es normal, sobre todo al inicio y al final.

Vías urinarias más vulnerables

La dilatación fisiológica de los uréteres y el vaciado más lento aumentan el riesgo de infección urinaria, que en el embarazo nunca se deja pasar.

Qué es esperable y qué no

Es esperable en esta etapa

  • Orinar con más frecuencia, especialmente en el primer y tercer trimestre
  • Sensación de peso pélvico al final del día o tras estar mucho de pie
  • Molestias en la pelvis o la zona del pubis al caminar mucho
  • Estreñimiento por el efecto hormonal sobre el intestino

Esto no deberías normalizarlo

  • Perder orina al toser, reír o hacer esfuerzo (es frecuente, pero no inevitable ni normal)
  • Ardor o dolor al orinar, o urgencia intensa
  • Sensación de bulto o de que «algo se sale» por la vagina
  • Dolor pélvico que no cede con el reposo

Qué hacer y cuándo

  1. Primer trimestre

    Aprende a activar el músculo correcto

    Es el momento ideal para identificar tu piso pélvico y entrenarlo bien, antes de que el peso aumente. Se puede hacer con total seguridad en un embarazo sin complicaciones.

  2. Segundo trimestre

    Constancia y cuidado de la carga

    Mantén el entrenamiento y ajusta cómo cargas peso. Aquí suelen aparecer las primeras molestias de soporte: es señal para revisar la técnica, no para abandonar.

  3. Tercer trimestre

    Preparación para el parto

    Además de la fuerza, se trabaja la relajación y la propiocepción del periné, que es lo que se necesita para el pujo. También se valora el masaje perineal.

  4. Todo el embarazo

    Nunca ignorar una infección urinaria

    En el embarazo incluso la bacteriuria sin síntomas se trata, porque puede evolucionar a una infección renal y asociarse a parto prematuro.

Consulta sin esperar si notas

  • Fiebre, escalofríos o dolor en la espalda baja con síntomas urinarios (posible infección renal)
  • Sangrado vaginal o pérdida de líquido
  • Contracciones regulares antes de término
  • Dolor pélvico intenso o que impide caminar

Preguntas frecuentes

¿Es normal que se me escape la orina estando embarazada?

Es muy frecuente —afecta a una parte importante de las embarazadas, sobre todo en el tercer trimestre— pero frecuente no significa normal ni inevitable. Responde bien al entrenamiento del piso pélvico, y tratarlo durante el embarazo reduce el riesgo de que persista después del parto.

¿Puedo hacer ejercicios de Kegel embarazada?

Sí, en un embarazo sin complicaciones el entrenamiento del piso pélvico es seguro y está recomendado: reduce el riesgo de incontinencia al final del embarazo y en el posparto. Lo importante es confirmar que contraes el músculo correcto y trabajar también la relajación de cara al parto.

¿La cesárea protege mi piso pélvico?

Reduce el riesgo de algunas lesiones del parto vaginal, pero no protege por completo: buena parte del daño se produce por el propio embarazo —el peso sostenido y los cambios hormonales durante nueve meses—, no solo por el momento del nacimiento. Por eso la prevención empieza durante la gestación, sea cual sea la vía del parto.

¿Los hipopresivos se pueden hacer en el embarazo?

No. La gimnasia hipopresiva está contraindicada durante el embarazo por la apnea espiratoria que implica. Se reserva para después del posparto, y siempre con supervisión.

Referencias

  • Woodley SJ, et al. Pelvic floor muscle training for preventing and treating urinary and faecal incontinence in antenatal and postnatal women (Cochrane Review). cochrane.org
  • ACOG. Exercise During Pregnancy FAQ. acog.org
  • NICE. Antenatal care (NG201). nice.org.uk

Este contenido es educativo y no reemplaza una valoración médica individual. Cada etapa y cada cuerpo son distintos.

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